jueves, 15 de diciembre de 2011

Capítulo VII la calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas.

Los problemas no son de los docentes, sino del sistema
Si bien es cierto que los problemas vienen desde una generalidad, las soluciones no vendrán de él, las soluciones están dentro de los mismos docentes. Si el beneficio va dirigido a las personas que se ven involucradas en el proceso educativo, las acciones tienen que venir del mismo origen, los esfuerzos que se empleen impulsaran a todo el conjunto por lo que su manifestación será más clara.

Lo importante en la calidad es la calidad de las personas
Comencemos con la frase:”Lo importante no son las cosas que hace el hombre, sino el hombre que hace las cosas”. Lo anterior ante la manifestación de que el fin de la educación actual es el de desarrollar en la personas al máximo sus potencialidades. Enfatizando la importancia que deben recobrar los recursos humanos, sobre los materiales, pues se puede sacar más potencialidad de los primeros para beneficio de la colectividad. Los bienes materiales se degradan con el tiempo, pero los humanos dejan una repercusión en la vida de los alumnos, docentes, padres de familia, comunidad en general.

Lo más importante es la posibilidad de vivir los valores del compromiso, la responsabilidad y la solidaridad.
La creencia de poder crecer integralmente, en otras palabras darle sentido a la transformación del trabajo educativo, dan un realce al compromiso, responsabilidad y solidaridad en los seres humanos, el de que exista una conciencia en común, el que todos participen para dar un beneficio en general. Por tal motivo todos los involucrados en el proceso de mejoramiento, deberán guiarse por estos valores, para que sea una participación equitativa de grupo.

Si nos desarrollamos como personas, podremos formar integralmente a nuestros alumnos
Para poder enfrentar a un proceso de mejora, debemos tener las herramientas necesarias para poder luchar en pro de nuestros objetivos, así como la inculcación de estas a nuestros alumnos. Las más importantes de estas, es fomentar en cada uno de los integrantes una identidad (un sentido de pertenencia a la escuela), la libertad; la responsabilidad y el respeto al bien común; la equidad y la justicia, la solidaridad y el compromiso; y por último la congruencia con la predicación y la práctica. Esto va directamente señalado con la responsabilidad que como docente se adquiere al ser el ejemplo de los discípulos que se encuentren bajo nuestra tutela, desde nosotros debe nacer la iniciativa de mejorar y de que forma se logra, pues en el hecho de involucrar a nuestros alumnos en el proceso de mejoramiento de su propia educación dándole herramientas con las que se puedan valer para hacer digna dicha participación.

Comentario: El ser humano siempre se relaciona, es una parte vital para el desarrollo de su potencial. En las escuelas sin embargo ese sentido de colectividad y unificación se pierde por los intereses que cada docente tiene; por lo que, cuando se trata de que las relaciones educativas tengan un fin benéfico, la actitud de todos los integrantes de la comunidad perjudica el proceso de mejoramiento. En este proceso se debe tomar en cuenta que todos los que conciben la idea de mejorar la calidad de la educación, tienen que adquirir un compromiso hacia el alcance de las metas y tomar una postura en la que manifiesten los valores fundamentales con los que se vive plenamente, pues esto conseguirá que en los alumnos se fomente la práctica de valores como parte de su formación integral.

Schmelkes S. (1995). La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas. En: Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 77-88). México DF., SEP

No hay comentarios:

Publicar un comentario